XIII JORNADAS INTERNACIONALES EDUCATIVAS CAFETERITOS, CULTURA INFANTIL CAFETERA, DEL 13 AL 16 DE OCTUBRE SUAZA, HUILA


XIII JORNADAS INTERNACIONALES EDUCATIVAS CAFETERITOS, CULTURA INFANTIL CAFETERA,

DEL 13 AL 16 DE OCTUBRE
SUAZA, HUILA

Un momento especial para muchos niños Cafeteritos son los últimos meses del año, coincidentes con la realización de las Jornadas Internacionales Cafeteritos, en las que sueñan reunirse con otros niños, convivir y jugar, compartir conocimientos, ser protagonistas de conversatorios, concursos, mesas de trabajo y arquitectos de su futuro. Es un periodo donde las sonrisas, el esfuerzo, el trabajo disciplinado, el proyecto en equipo, la superación respecto a años anteriores, la preparación del mejor café y de las mejores bebidas de diseño, la presentación de su Café de Niño, su marca y avances, así como nuevos proyectos, liderazgos e inquietudes, todo en convivencia y hermandad con otros muchos niños, señalan y determinan un sentido de buen trabajo y la construcción de un mejor porvenir.


Cafeteritos y sus Jornadas Internacionales son los niños, sus padres y los educadores voluntarios. El proyecto, como su origen por el que nos preguntan muchas veces, tiene una idiosincrasia particular, nacida de una sucesión de azares: tropezar con el café —una bebida que no siempre tomábamos— cuando habíamos comenzado con el fútbol, adentrarnos en su cultura, entonces desconocida para nosotros; y llegar a una localidad a la que jamás habíamos pensado ir.
 
En Marsella, aunque el café estaba muy presente, su conocimiento moderno y científico resultaba invisible. Los chicos lo veían en las laderas, pasar por las ventanillas al viajar, y las familias campesinas lo cultivaban desde lustros por subsistencia: lo sembraban, lo recogían y lo vendían a granel en la bodega del pueblo, sin detenerse a conocerlo bien, verlo desde la ciencia, la calidad, su valor industrial o empresarial, o su importancia cultural.
 
En 2016, en el marco del Aula de Informática, ante la pregunta del educador —“propongan un nombre para nuestro grupo imaginando que somos una empresa”—, un niño propuso el nombre: Cafeteritos. La propuesta nos enamoró, tomando estructura jurídica en 2018 con la constitución de la Fundación Marsella Juega y Educa, y en 2019 con el registro de Cafeteritos como marca de proceso educativo.
 
Cuando en 2020 la pandemia confinó al mundo, el salto obligado a la virtualidad actuó como un catalizador inesperado: nos proyectó a la escena nacional e internacional y confirmó que la pedagogía del café no tenía fronteras.
 
Tras la emergencia sanitaria, comprendimos una verdad cotidiana de la educación: la existencia de los ciclos educativos y la urgencia de adaptarnos a su brevedad. La primera generación (2015–2020) dio paso a una segunda (2021–2026); vimos a ambas crecer, madurar y partir. Algunos jóvenes tropezaron en ese camino; otros sonríen hoy en la universidad como adultos. En esos años, uno de los encuentros nos marcó por su singularidad y participación: las XI Jornadas Internacionales Educativas Cafeteritos, Cultura Infantil Cafetera, celebradas en el Parque del Café con el valioso respaldo de la Federación Nacional de Cafeteros —gracias a sus gerentes, D. Roberto Vélez y D. Germán Bahamón—, donde 160 niños, 40 padres, el mundo del café y aliados académicos como la Universidad Tecnológica de Pereira compartieron cuatro días de convivencia, infancia y aprendizaje.

 
Hoy, tras el paso natural de estas promociones —los niños y sus padres—, nos encontramos en el umbral de 2026 llegando a las XIII Jornadas Internacionales Educativas Cafeteritos, Cultura Infantil Cafetera, del 13 al 16 de octubre en Suaza, Huila: un nuevo encuentro de niños y sus familias en una localidad que nos ha abierto los brazos. Es el escenario idóneo para vivir y experimentar la Cultura Infantil Cafetera desde los corazones ilusionados de pequeños y mayores. Unas Jornadas Educativas Cafeteritos que transformarán a los niños, sus corazones e intelecto como protagonistas y centro de conversatorios, concursos, salidas al parque, proyectos y mesas de trabajo; una convivencia con otros niños que promueve y fomenta el intercambio de aprendizajes, el diálogo de sus talentos, circunstancias que estimulan en los niños sus liderazgos y promoverán emprendimientos desde el respeto, el juego y la familiaridad.
 
Este recorrido de ayer a hoy señalando el mañana, como una nueva edición de las Jornadas Cafeteritos, nos reaviva una circunstancia pedagógica inevitable: la educación no es una estructura estática, sino una voluntad viva, cíclica y evolutiva que exige aceptar la dinámica cambiante de sus etapas. Iniciar en otros municipios, con familias distintas y nuevos grupos de niños Cafeteritos, es un desafío humano y formativo hermoso; es superar la incertidumbre de comenzar sabiendo que la enseñanza continúa, pertinaz y disciplinada, como el primer día.

 

Empujamos por los niños y su educación
Proyecto Cafeteritos
Fundación Marsella Juega y Educa



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